A seis décadas de uno de los capítulos más emblemáticos en la historia del automovilismo mundial, los tres Ford GT40 originales que firmaron el legendario triplete (1-2-3) en las 24 Horas de Le Mans de 1966 volvieron a reunirse. El Goodwood Festival of Speed en Inglaterra fue el escenario donde los chasis originales que cruzaron la meta en Francia se reencontraron para conmemorar una victoria que transformó el legado deportivo de Ford Motor Company.
Este hito no solo representa un triunfo en la pista, sino que conecta directamente con la tradición narrativa de la marca, inaugurada en 1908 con la revista Ford Times —que contó con firmas como William Faulkner y John Steinbeck— y que hoy evoluciona a través de la plataforma digital Ford From the Road.
El Origen del Conflicto: La Rencilla Entre Henry Ford II y Enzo Ferrari
Para entender el triunfo de 1966 es necesario remontarse a la primavera de 1963. Ford Motor Company inició negociaciones para adquirir Ferrari con el objetivo de ingresar a las carreras de resistencia europeas. Sin embargo, en la fase final de la auditoría, Enzo Ferrari rechazó el acuerdo al percatarse de que perdería el control sobre el presupuesto y las decisiones de su equipo de competición (Scuderia Ferrari).
Tras la ruptura de las negociaciones, Henry Ford II («The Deuce») emitió un mandato ejecutivo directo a la cúpula de Dearborn: vencer a Ferrari en las 24 Horas de Le Mans, la competencia dominada por la firma italiana con seis victorias consecutivas entre 1960 y 1965.
El Desarrollo del GT40: De la Fragilidad al Dominio
El camino hacia la victoria requirió tres años de desarrollo técnico e inversiones millonarias tras dos campañas iniciales con fallos mecánicos:
Le Mans 1964: Debut del proyecto GT40; los tres coches inscritos abandonaron por averías mecánicas.
Le Mans 1965: Seis vehículos de fábrica inscritos; ninguno logró completar la prueba.
El Ultimátum de 1966: Tras las derrotas, Henry Ford II envió un mensaje de tres palabras al equipo de desarrollo: “Más vale que ganéis”.
Los Hombres Detrás del Proyecto
La transformación del GT40 Mk II estuvo liderada por Carroll Shelby y el piloto de pruebas e ingeniero Ken Miles, respaldados por los equipos Holman-Moody y Alan Mann Racing. Equipado con un motor V8 de 427 pulgadas cúbicas adaptado de la NASCAR, el vehículo alcanzó velocidades de 338 km/h en la recta de Mulsanne.
Le Mans 1966: Un Triunfo Histórico y Controvertido
En junio de 1966, Ford desplegó una flota de ocho GT40 Mk II en el Circuito de la Sarthe. Tras 24 horas de carrera bajo la lluvia y con la retirada paulatina de los prototipos Ferrari P3, los vehículos estadounidenses aseguraron las tres primeras posiciones.
Ficha del Podio de Le Mans 1966:
| Posición | Chasis | Pilotos | Equipo / Preparador |
| 1.º | P/1046 (Negro) | Bruce McLaren / Chris Amon | Shelby American |
| 2.º | P/1015 (Azul claro) | Ken Miles / Denny Hulme | Shelby American |
| 3.º | P/1016 (Bronce) | Ronnie Bucknum / Dick Hutcherson | Holman-Moody |
La Polémica Formación de Llegada
Buscando una foto promocional conjunta, la dirección de Ford ordenó a los tres vehículos reducir la velocidad para cruzar la meta en paralelo. Aunque Ken Miles lideraba la carrera, los comisarios técnicos otorgaron la victoria al vehículo de Bruce McLaren y Chris Amon, debido a que habían tomado la salida metros más atrás en la parrilla, recorriendo una distancia total ligeramente superior por cálculo matemático.
El Dominio de Ford en Le Mans (1966-1969)
El triunfo de 1966 marcó el inicio de una era de hegemonía estadounidense en el automovilismo de resistencia internacional:
- 1966 ➔ Victoria del Ford GT40 Mk II (Triplete 1-2-3)
- 1967 ➔ Victoria del Ford GT40 Mk IV (Pilotos estadounidenses)
- 1968 ➔ Victoria del Ford GT40 Mk I (Escudería John Wyer)
- 1969 ➔ Victoria del Ford GT40 Mk I (Segunda victoria consecutiva del chasis P/1075)
La Reunión Histórica en Goodwood
Sesenta años después de la hazaña, el Festival de la Velocidad de Goodwood reunió nuevamente los tres chasis originales (P/1046, P/1015 y P/1016), hoy en manos de coleccionistas privados. La exhibición reunió a miles de aficionados para presenciar el rodaje simultáneo de las tres unidades, celebrando el impacto perdurable de una de las mayores rivalidades en la historia del deporte motor.































